lunes, 18 de septiembre de 2017

Anécdota del Concilio Vaticano II




Ya que los amorosos hermanos kikos son tan fans del Concilio Vaticano II, les traigo una anécdota que estoy segura desconocen. Como igualmente imagino que desconocerán quien fue el cardenal al que los respetuosos obispos conciliares no quisieron escuchar, lo que no es en absoluto óbice para que algunos de ellos se apresuren a mal-decir y mal meter contra él, dando pruebas y hechos concretos de lo que les sale de dentro.

El relato procede de un reporte del Dr. Robert Moynihan (el reporte completo del Dr. Moynihan no está disponible actualmente en internet). En el 2012, el Dr. Moynihan había conocido al historiador de la Iglesia, Mons. Brunero Gherardini. Moynihan lo relata así:

Mons. Gherardini
Entonces pregunté [a Mons. Gherardini] sobre el Concilio. Lo que sea que piense sobre el Concilio, dije, tengo siempre una imagen en mi mente: un envejecido Cardenal Alfredo Ottaviani, ahora ciego, de alrededor de 80 años, cojeando, la cabeza del Santo Oficio también el jefe principal de la doctrina de la Iglesia, nació en Trastevere de padres que tuvieron muchos hijos, un Romano de Roma, del pueblo de Roma, toma el micrófono para hablar a los 2.000 obispos reunidos. Y, mientras habla, suplicando a los obispos que consideren los textos que la curia se ha pasado preparando por tres años, de repente apagaron su micrófono. Él siguió hablando, pero nadie podía escuchar ni una palabra. Entonces, perplejo y nervioso, dejó de hablar, confundido. Y los padres en la asamblea comenzaron a reír, y luego a aclamar…

 “Sí”, dijo Gherardini. “Y fue apenas el tercer día”.

“¿Qué?”, dije.

“Apagaron el micrófono de Ottaviani en el tercer día del Concilio”.

“¿En el tercer día?” dije. “No sabía eso. Creí que fue después, en Noviembre, después de que el grupo progresista se había vuelto más organizado…”

“No, fue en el tercer día, 13 de Octubre de 1962. El Concilio comenzó el 11 de Octubre”.

“¿Sabe quién apagó el micrófono?

“Sí”, dijo. “Fue el Cardenal Liénart de Lille, Francia”

“Pero entonces”, dije, “Casi se podría argumentar, tal vez, que semejante violación del protocolo, haciendo imposible para Ottaviani el exponer sus argumentos, de alguna manera hace de lo que vino después, bueno, en cierto sentido, indebido…”

“Algunas personas argumentan esto”, aceptó Gherardini.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Abusos tras el CV II




Corona Histérica me facilita la referencia a una carta secreta que se hizo llegar a todas las Conferencias Episcopales a un año de la conclusión del Concilio Vaticano II.

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

Una vez que el Concilio Vaticano II, recientemente concluido, ha promulgado documentos muy valiosos, tanto en los aspectos doctrinales como en los disciplinares, para promover de manera más eficaz la vida de la Iglesia, el pueblo de Dios tiene la grave obligación de esforzarse para llevar a la práctica todo lo que, bajo la inspiración del Espíritu Santo, ha sido solemnemente propuesto o decidido en aquella amplísima asamblea de Obispos presidida por el Sumo Pontífice.

A la jerarquía, sin embargo, corresponde el derecho y el deber de vigilar, de dirigir y promover el movimiento de renovación iniciado por el Concilio, de manera que los documentos y decretos del mismo Concilio sean rectamente interpretados y se lleven a la práctica según la importancia de cada uno de ellos y manteniendo su intención. Esta doctrina debe ser defendida por los Obispos, que bajo Pedro, como cabeza, tienen la misión de enseñar de manera autorizada. De hecho, muchos pastores ya han comenzado a explicar loablemente la enseñanza del Concilio.

Sin embargo, hay que lamentar que de diversas partes han llegado noticias desagradables acerca de abusos cometidos en la interpretación de la doctrina del Concilio, así como de opiniones extrañas y atrevidas, que aparecen aquí y allá, y que perturban no poco el espíritu de muchos fieles. Hay que alabar los esfuerzos y las iniciativas para investigar más profundamente la verdad, distinguiendo adecuadamente entre lo que debe ser creído y lo que es opinable; sin embargo, a partir de documentos examinados por esta Sagrada Congregación, consta que en no pocas sentencias parece que se han traspasado los límites de una simple opinión o hipótesis y en cierto modo ha quedado afectado el dogma y los fundamentos de la fe.

 
Es preciso señalar algunas de estas sentencias y errores, a modo de ejemplo, tal como consta por los informes de los expertos así como por diversas publicaciones.
  1. Ante todo está la misma Revelación sagrada: hay algunos que recurren a la Escritura dejando de lado voluntariamente la Tradición, y además reducen el ámbito y la fuerza de la inspiración y la inerrancia, y no piensan de manera correcta acerca del valor histórico de los textos.
  2. Por lo que se refiere a la doctrina de la fe, se dice que las fórmulas dogmáticas están sometidas a una evolución histórica, hasta el punto que el sentido objetivo de las mismas sufre un cambio.
  3. El Magisterio ordinario de la Iglesia, sobre todo el del Romano Pontífice, a veces hasta tal punto se olvida y desprecia, que prácticamente se relega al ámbito de lo opinable.
  4. Algunos casi no reconocen la verdad objetiva, absoluta, firme e inmutable, y someten todo a cierto relativismo, y esto conforme a esa razón entenebrecida según la cual la verdad sigue necesariamente el ritmo de la evolución de la conciencia y de la historia.
  5. La misma adorable Persona de nuestro Señor Jesucristo se ve afectada, pues al abordar la cristología se emplean tales conceptos de naturaleza y de persona, que difícilmente pueden ser compatibles con las definiciones dogmáticas. Además serpentea un humanismo cristológico para el que Cristo se reduce a la condición de un simple hombre, que adquirió poco a poco conciencia de su filiación divina. Su concepción virginal, los milagros y la misma Resurrección se conceden verbalmente, pero en realidad quedan reducidos al mero orden natural.
  6. Asimismo, en el tratado teológico de los sacramentos, algunos elementos o son ignorados o no son considerados de manera suficiente, sobre todo en lo referente a la Santísima Eucaristía. Acerca de la presencia real de Cristo bajo las especies de pan y de vino no faltan los que tratan la cuestión favoreciendo un simbolismo exagerado, como si el pan y el vino no se convirtieran por la transustanciación en el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo, sino meramente pasaran a significar otra cosa. Hay también quienes, respecto a la Misa, insisten más de la cuenta en el concepto de banquete (ágape), antes que en la idea de Sacrificio.
  7. Algunos prefieren explicar el sacramento de la Penitencia como el medio de reconciliación con la Iglesia, sin expresar de manera suficiente la reconciliación con el mismo Dios ofendido. Pretenden que para celebrar este sacramento no es necesaria la confesión personal de los pecados, sino que sólo procuran expresar la función social de reconciliación con la Iglesia.
  8. No faltan quienes desprecian la doctrina del Concilio de Trento sobre el pecado original, o la explican de tal manera que la culpa original de Adán y la transmisión del pecado al menos quedan oscurecidas.
  9. Tampoco son menores los errores en el ámbito de la teología moral. No pocos se atreven a rechazar la razón objetiva de la moralidad; otros no aceptan la ley natural, sino que afirman la legitimidad de la denominada moral de situación. Se propagan opiniones perniciosas acerca de la moralidad y la responsabilidad en materia sexual y matrimonial.
  10. A todo esto hay que añadir alguna cuestión sobre el ecumenismo. La Sede Apostólica alaba a aquellos que, conforme al espíritu del decreto conciliar sobre el ecumenismo, promueven iniciativas para fomentar la caridad con los hermanos separados, y atraerlos a la unidad de la Iglesia, pero lamenta que algunos interpreten a su modo el decreto conciliar, y se empeñen en una acción ecuménica que, opuesta a la verdad de la fe y a la unidad de la Iglesia, favorece un peligroso irenismo e indiferentismo, que es completamente ajeno a la mente del Concilio.
Este tipo de errores y peligros, que van esparciendo aquí y allá, se muestran como en un sumario o síntesis recogida en esta carta a los Ordinarios del lugar, para que cada uno, conforme a su misión y obligación, trate de solucionarlos o prevenirlos.

Este Sagrado Dicasterio ruega insistentemente que los mismos Ordinarios de lugar, reunidos en las Conferencias Episcopales, traten de estas cuestiones y refieran oportunamente a la Santa Sede sus determinaciones antes de la fiesta de la Navidad de nuestro Señor Jesucristo del presente año. Esta carta, que evidentes motivos de prudencia impiden hacer pública, los Ordinarios y otros a los que éstos consideren oportuno comunicarla, deben mantenerla en estricto secreto.

Roma, 24 de julio de 1966.
Alfredo Card. Ottaviani

jueves, 14 de septiembre de 2017

Card. Sarah: mala Liturgia provoca crisis de fe




ROMA (ChurchMilitant.com) – El Cardenal Robert Sarah, cabeza del Vaticano para la liturgia, dice que la destrucción de la liturgia ha resultado en una crisis de fe para los católicos.

En su discurso durante una conferencia sobre Liturgia que tuvo lugar en Alemania a principios de este año, el Prefecto para la Congregación del Divino  Oficio, habló sobre las reflexiones del Papa Emérito Benedicto XVI advirtiendo, “el Cardenal Joseph Ratzinger repitió incansablemente que la crisis que ha sacudido a la Iglesia durante 50 años, principalmente a partir del Concilio Vaticano II, está ligada a la crisis de la liturgia”.

Cita entonces de manera directa a partir de los escritos del entonces card. Ratzinger. “Estoy convencido”, escribe, “que la crisis en la Iglesia que experimentamos hoy  se debe en gran medida a la desintegración de la liturgia”.

El Arzobispo Alexander Sample de Portland, Oregon, presentó en la misma conferencia, “La Fuente del Futuro” (The Source of the Future), en su presentación hizo un llamamiento a una “auténtica renovación de la sagrada liturgia”.

También dijo que una buena fe depende de una buena liturgia. “Tengo la firme convicción”, dijo el Arzobispo Sample, “que si no hacemos bien la liturgia, continuaremos experimentando muchos otros problemas en nuestra vida común eclesiástica”.

Un problema mayor con la liturgia moderna y que ha sido identificado por el Cardenal Sarah es la aparición de innovaciones, lo que ha empujado a la gente a la actividad y preocupaciones durante la Misa en vez de promover un verdadero oficio:

Es necesario reconocer que la seria, profunda crisis que ha afectado la liturgia a la Iglesia misma desde el concilio, se debe al hecho de que el centro ya no es Dios y su adoración, sino más bien los hombres y sus habilidades para “hacer” algo para mantenerse ocupados durante las celebraciones Eucarísticas.

Seglares haciendo algo para estar ocupados
Sarah resaltó que la crisis de fe causada por prácticas litúrgicas desorientadas ya no se puede pasar por alto: “No podemos cerrar nuestros ojos ante el desastre, la devastación y el cisma que los promotores modernos de una liturgia participativa causó al modificar la liturgia de la Iglesia de acuerdo a sus ideas”.

Remarcó el hecho de que estos reformadores olvidaron que “un acto litúrgico no es sólo una oración, sino también y sobre todo, un misterio en el que se cumple para nosotros algo que no podemos comprender a plenitud”.

El cardinal explica que la participación en Misa no es tanto externa como interna: “No se trata exclusivamente de actividad externa, de la distribución de roles o funciones en la liturgia, sino de una receptividad intensivamente activa”.

Incluso los sacerdotes y obispos tienen dificultad para ver la Misa como sacrificio, dice el Cardenal Sarah. “La seria crisis de fe, no sólo a nivel de los fieles cristianos, sino también de manera especial entre muchos sacerdotes y obispos, nos ha hecho incapaces de comprender la liturgia Eucarística como un sacrificio”.

Resalta que en lugar de ver la Misa como un sacrificio, los clérigos y reformadores litúrgicos ven a menudo la Misa como una “comida de convivencia” o el “festejo de la propia comunidad”.

El Cardenal Sarah dice que muchos prelados se niegan a ver la crisis por lo que es. “Muchos se niegan a enfrentar el trabajo de auto destrucción de la Iglesia a través de la demolición deliberada de sus bases doctrinales, litúrgicas, morales y pastorales”, comenta.

Añade que en esta crisis el número de prelados herejes continúa en aumento: “Más y más prelados de alto rango afirman obstinadamente obvios errores doctrinales, morales y litúrgicos que han sido condenados cientos de veces y que trabajan en destruir la poca fe que queda en el pueblo de Dios”.

Según él, algunas veces se prefiere una mala liturgia como diversión debido a una mala conciencia que se deriva de “un temor de conocer a Dios cara a cara, porque Su mirada nos descubre y obliga a mirar verdaderamente y sin vacilaciones la fealdad de nuestra vida interior”.

martes, 12 de septiembre de 2017

Camino Neocatecumenal: luz oscura, sal sosa




Corona Histérica me propone una cuestión interesante: ya que los neocatecúmenos se sienten la sal de la tierra, la luz de las naciones y el fermento de todos los bollos, llamados a salvar a esta generación y cualquier otra que se deje, ¿cómo es posible que jamás hayan sido elegidos para retransmitir por TV la Santa Misa de las comunidades neocatecumenales de cualquier parroquia?
¿Cómo van a iluminar tras una puerta cerrada? ¿Cómo podrían salar si no se juntan con el pueblo de Dios? ¿Qué van a fermentar si se esconden (como ratas, dice Kiko) para que nadie les vea?

Hay que reconocer que el horario supone una pequeña dificultad, puesto que la retransmisión suele ser en directo. Pero imagino que nada impide que se realice una excepción si es por ofrecer a nivel nacional los testimonios relevantísimos de unos adultísimos kikianos, digo cristianos, tanto que sólo por escucharles ya transmiten la salvación, mágica e instantáneamente, a cuantos les oigan.

Pero estoy pensando que hay algunos impedimentos adicionales.

Por ejemplo, el decorado. Porque hay que reconocer que un catecumenium, con esas anticuadas moquetas, esa iluminación de discoteca, esos frescos de pesadilla y esas paredes de callos a la riojana, es mucho más feo, inhóspito y desangelado que un templo católico, por más que Kiko, que es muy sensible, se empecine en imponer sus psicodelias de pésimo interiorista.

Eso sin entrar en que la Iglesia dispone que la misa se debe celebrar en un templo consagrado, no en una sala multi-función donde lo mismo se proyectan vídeos con los que se publicitan a sí mismos los caminantes, se pisonea el Canon 220 o se ensayan cacofonías de dudosa armonía sonora.

Porque la Iglesia también tiene su normativa sobre la música sacra y la música apta para la Liturgia, y sospecho que han de ser muy pocos, si alguno, los sones del camino que puedan considerarse válidos.

Tampoco es baladí el tema de las presentaciones, las moniciones, la intervención del didáscalo para sonsacar a los niños y los ecos. Porque la Iglesia no permite que en la Liturgia se añada, se elimine o se cambie nada, y resulta que la interrupción que implica la intervención del didáscalo haciendo preguntas a los chicos es un añadido no autorizado, como pueden serlo también los ecos.

Y más serio sería ver comulgar SENTADOS a todos los presentes, y sin respetar la jerarquía del sacerdote, que tendría que esperar para comulgar con todos ellos… Y si eso pudiera escandalizar a quienes viesen lo que sucede tras las puertas cerradas, el remate sería el bailecito de los pitufos alrededor de la mesa, que no altar.

Me parece que ya entiendo porque no retransmiten nunca por televisión una ‘uka’ del Camino... Y me da por pensar que puede ser interesante proponer que se muestre por televisión la realidad de la "celebración de la Eucaristía" en el CNC, a ser posible, en la octava de Pascua, con chupitos lácteos y todo, que es otro añadido irreverente y no autorizado.

Artículos Relacionados

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Seguir CruxSancta por Email